Esta web utiliza cookies para obtener datos anónimos de acceso. Si continúas navegando, consideramos que aceptas nuestra política de cookies.

×

Tradiciones

Ayuntamiento de El Borge
Ayuntamiento de El Borge
Ayuntamiento de El Borge  • ayuntamiento@elborge.es  • 952 512 033

Ayuntamiento de El Borge

El pueblo cabecera
El pueblo cabecera
El pueblo cabecera
Ayuntamiento de El Borge
Ayuntamiento de El Borge  • ayuntamiento@elborge.es  • 952 512 033

Tradiciones

Como todos los pueblos de la comarca de la Axarquía y seguramente del resto de España, El Borge cuenta con unas costumbres y tradiciones que han perdurado a lo largo del tiempo hasta llegar vivas a nuestros días.
Llama la atención del forastero cuando, sobre las dos de la madrugada y durante los tres días que duran sus fiestas patronales, los actos festivos son interrumpidos por la llegada a la plaza (real de la feria) del patrón y la patrona de la localidad (San Gabriel y Ntrª Srª del Rosario), que llevados en procesión por los mozos del pueblo y acompañados por la Banda de música, la Reina de las Fiestas, sus Damas de Honor y un gran número de vecinos que portan bengalas en sus manos, dan varias vueltas a la plaza entre los vivas y aplausos de los asistentes a la fiesta, para regresar posteriormente a la iglesia, siendo también costumbre que el último día los vecinos cojan uno de los numerosos claveles que adornan los tronos para lucirlos en su solapa. Desde hace ya algún tiempo es costumbre que el trono de la Virgen del Rosario sea portado a hombros por las chicas del pueblo.

Cuando llega el verano, las familias completas se trasladan a los lagares (casa en el campo) para realizar las faenas propias de la recolecta de la uva y la elaboración de las pasas. Durante este período de tiempo llega la noche de las candelas, que es la noche del siete de septiembre, víspera de la Virgen de la Victoria, esta noche las familias que viven cerca unas de otras se reúnen en uno de los lagares para hacer una gran hoguera, se realizan disparos al aire y se toca la caracola, y más antiguamente se bailaba la "ruea" hasta altas horas. También en la época de estío, cuando se llevan a cabo las faenas de las pasas, cuando éstas están tendidas en los paseros para que se sequenal sol, hay que tener mucho cuidado con la lluvia, ya que están al aire libre y, si se mojan, todo el fruto se pudre; para evitar esto era costumbre en El Borge que la noche que llovía, la primera persona que escuchaba de llover salía a la puerta del lagar y hacía sonar fuertemente una Caracola, los demás vecinos al oírla sabían que estaba empezando a llover y que debían levantarse a cubrir las pasas para que no se mojasen. Todavía hoy en nuestros días, en las noches de estío donde el tiempo no es bueno, puede oírse el sonar de las caracolas en los campos de El Borge.